viernes, 28 de diciembre de 2012

Paula.


Se qué a pesar de lo mucho que me gustara que leyeras ésto, no lo harás. Te puedo decir muchas razones pero la principal es que tú en ya no estás en este mundo, físicamente hablando.
El libro que escribió tu madre, contando su vida y a través de sus ojos la tuya me llego con casi veinte años de retraso. Pero no por eso la sentí distante, para nada, siento que fue ayer todo los acontecimientos.
Paula, yo no te conocí, ni siquiera estaba en éste mundo cuando tú caíste enferma y fuiste de a poco apagandote, mucho menos eres alguien cercano a mí, simplemente soy una persona común y corriente que comenzó a leerse la colección de Isabel Allende que existe en mi casa y se encontró con tu historia. Me llego, no sabes cuánto. Sentí que eras alguien importante en mí, te vi en el hospital, te vi junto a tu madre, junto a tu padre, junto a Nicolás, junto a Ernesto y estuve ahí cuando pudiste liberarte de la prisión que era tu cuerpo.
Llore junto las paginas del libro, sigo llorando cuando pienso en ti.
¿Cómo puede afectarme tanto tu historia? ¿cómo es que me deja en estado pausa por unos minutos?
No sé si estás en otro lugar o si sigues acá, sé que de vez en cuando te has de comunicar con tu madre. Me gusta pensar que te juntaste con la Memé y con la Granny, que ellos cuidan de ti como lo ha de hacer el abuelo.
Me marcaste, Paula. Al igual que me ha marcado tu madre con sus historias.
Espero que todo se encuentre bien y en paz. Sobre todo tú.


Solitaria

sábado, 22 de diciembre de 2012

Out of frequency


Oh, querido.
Que tiempos aquellos, donde mi mundo era el tuyo, donde los sueños eran mutuos, donde el despertar significaba compañía, donde no dabas un paso si darme la mano, donde eramos mucho más que una adición.
¿Dónde nos perdimos? ¿En qué lugar mi mano quedo suspendida en el aire y perdió el contacto con la tuya?
Mi mundo ya no es el mío, es el tuyo. Tiene más formas geométricas, más colores neutros, más animales y menos personas, más otoño que primavera.
Si yo me encuentro en tu mundo ¿estarás tú en el mío? ¿cómo puedo llegar allá? El universo es muy grande y yo diminuta, sé que me dejaste un mapa escondido, pero olvide tus indicaciones cuando todo se derrumbo.
Quizás nuestro problema fue jugar a los reyes, a que nos pertenecía todo. Cuando no eramos dueños ni del otro.
¿Estarás solo? ¿Habrás conocido a alguien en mi mundo? Lo más probable, porque yo si me encargue de poner más personas en él. Tú, en cambio, me dejaste rodeada de animales que me acompañan pero no hablan.


Solitaria




sábado, 8 de diciembre de 2012

Same mistake

En menos de un mes murió la Ilusión. Murió de accidente o por lo menos eso se quiere creer.
Como con deprisa vino, con deprisa se fue; era un tipo de estrella fugaz, de esas que son intensas, muy iluminadas mas nunca duran más de un segundo.
Tú llegaste como una explosión, como fuego artificial de año nuevo, como regalo de navidad, como lluvia en un día de sequía, como luciérnaga en la oscuridad, como sombra en calor, como compañía en la soledad, como llamado telefónico en el desierto... llegaste a ser todo y ahora eres nada.
Te convertiste en la capa de polvo que hay encima de mi repisa.
Miro tú recuerdo sin emoción, sin sentimiento, sin calor ni frío. ¿Cómo es eso posible? Ni yo lo entiendo.
He pensado en buscarte, en darte alguna explicación de lo sucedido o que tú me la dieras, luego mi subconsciente me grita que Ilusión está siendo velada y que la acompaña Esperanza, Alegría y Amor.
Tendré que ir a su funeral, dejarle algunos Lirios sobre la lapida y despedirla con cariño.
¿Cómo es posible que todo muera de la noche a la mañana?


Solitaria.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Maybe


Enciendo un fósforo y acercó la llama al cigarro que se encuentra en mi boca. Aspiro el filtro y el humo de éste me llena la boca; lo mantengo ahí, no lo trago.
El fósforo se va consumiendo de a poco hasta que me quema los dedos, lo dejo caer y se apaga antes de caer al suelo.
Trago el humo de mi boca y éste viaja hasta llegar a mis pulmones. Me voy matando de apoco, pero mucho no me interesa en estos momentos.
Janis Joplin suena de fondo, cierro los ojos y me dejo llevar por el ritmo de los instrumentos. Estoy completamente a oscuras y lo único que puedo ver es la punta del cigarro encendida.
"Maybe dear, oh maybe, maybe, maybe, let me help you show me how" Cantó fuerte, con toda la fuerza que tengo, soltando el humo de mis pulmones para luego dar otra calada.
Las ceniza caen en mis piernas desnudas, pero no me queman. Estoy en medio de un trance y nada de lo que pasa a mi alrededor me llama la atención, bueno, nada pasa a mi alrededor.
Janis grita con fuerza, yo la imitó y me duele la garganta cuando termino.
Al cigarro no le queda mucho, estoy sintiendo el calor en mis dedos. Aspiro como si se me fuera la vida con eso y luego boto todo el humo hasta no quedar con nada. Janis deja de cantar. Alguien abre mi puerta y mi pequeño espacio privado se ha roto.

Solitaria.