Y abro esa caja de recuerdos y me encuentro con aquella melodia que tanto me hizo bailar.
viernes, 4 de enero de 2013
What if
"No queda nada" dijiste llorando, viendo como tus sueños se derrumbaban, uno tras otro.
Intenté abrazarte, cogerte en mis brazos esperando que así el miedo, el pánico y la pena se fueran y dejaran tu cuerpo; pero me corriste con un codazo.
Te arrodillaste en el suelo, tapaste tu rostro con las manos y soltaste un grito que me desgarró el alma. Había tanto dolor en él que no fui capaz de resistirlo y me tape los oídos mientras yo también caía al suelo.
Cuando abrí los ojos vi que estabas tirada en el piso, habías dejado de gritar pero las lagrimas no se detenían y mirabas un punto ciego, ni siquiera pestañabas.
Me entró el pánico.
Acerqué mi cuerpo al tuyo, estabas helada. Tomé tus manos con las mías e intenté entregarte calor, mi calor, pero era inútil. Estabas destinada a partir.
Puse mi cara cerca de tu rostro, sentía como respirabas lentamente, junto con los latidos de tu corazón que iban en descenso.
"No, no me puedes dejar aquí" te murmuré al oído y tú me contestaste soltando una lagrima gruesa que recorrió tu cara hasta tus labios. Te besé con fuerza, como si se me fuera la vida en ello. Sentí como me respondías de apoco.
Apretaste muy sutilmente mi mano y cerraste los ojos.
Comenzó a temblar, era tan fuerte el movimiento que no te podía mantener conmigo. Luche con la fuerza, pero terminó ganándome.
Me acosté junto a ti, te mire por última vez y cerré los ojos.
Sólo me quedaba esperar mi turno.
Solitaria.
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