No quiero, no quiero sentir como voy perdiendo la lucha, como cada segundo que pasa el aire de mis pulmones va saliendo de mi cuerpo.
No quiero sentir que no es suficiente agarrar a alguien de la mano para que se quede, aquí, a mi lado.
No quiero sentir que la habitación está llena y a pesar de ello nadie me llena a mí.
No quiero sentir que el tiempo no fue lo suficiente y que por mucho que espere más tampoco lo llegará a ser.
No quiero llorar porque eso significa sentimiento y yo en estos momentos me siento vacía. Sin ánimos de un sí y mucho menos de un no.
No quiero abrir la cartera, tiene muchas cosas dentro y sé que cuando la abra saldrán volando como pequeñas mariposas.
No quiero sentir el beso de despedida.
No quiero ver como tomas la manilla y desapareces detrás de la puerta.
No quiero, no quiero... no... quiero.
Solitaria.