Eres un sentimiento inoportuno.
Quiero acercarme a ti, entrelazar mis dedos en los tuyos y perderme en tu mirada. Mas me quedo estancada en la distancia que nos pesa desde meses.
Te quiero, hablar. Pero soy cobarde y espero que tú lo hagas; no lo haces.
¿A qué jugamos?
Tú vida sigue, no se detiene y, la mía, a ratos te imita.
Los días pasan. Algunos rápidos, otros son como un cuenta gota. El sol sale para luego volver a esconderse y repetir la rutina día tras día.
Busco señales que no encuentro y espero respuestas a preguntas no formuladas.
Creo que si cerrara los ojos podría escuchar el mar dentro de mí.
Solitaria.
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